Guía de Retache
Si bien, cada ruta de retorno es tan distinta como quien la realiza, la verdad es que hay ciertos trámites y procesos que vale la pena realizar para incrementar nuestro éxito al reintegrarnos a la sociedad mexicana. Esta es una lista de lo básico con notitas sobre atajos, hacks y problemas comunes que me he encontrado. Esta es tu guía de Retache.
Si bien, cada ruta de retorno es tan distinta como quien la realiza, la verdad es que hay ciertos trámites y procesos que vale la pena realizar para incrementar nuestro éxito al reintegrarnos a la sociedad mexicana. Esta es una lista de lo básico con notitas sobre atajos, hacks y problemas comunes que me he encontrado. Esta es tu guía de Retache.
I. Antes de venir a México
Acta de nacimiento mexicana | Registro Civil
El sitio es la forma más fácil de conseguirlo, a veces los consulados las imprimen en persona. Pero a si no tienes todos tus datos o no concuerdan con lo que dice cualquiera de tus documentos oficiales, lo más probable es que tendrás que ir al estado mexicano donde naciste a sacar el acta, porque en otros estados se te va a complicar más.
Pasaporte mexicano | Consulado
Los requisitos son: acta de nacimiento, ID con foto (matrícula consular o licencia de conducir de EU) y cubrir el costo que va de $44-$209
Menaje de casa (si aplica) | Consulado
Si piensas traer mudanza, es decir, más de lo que cabe en tu carro o en tus maletas, vas a tener que declararlo para que no te cobren impuestos. Esta declaración se llama menaje. Lee bien los requisitos y restricciones y hará más fácil y barato el proceso.
Revalidación escolar de tus hijos | Consulado, escuela de tus hijos
El sistema público de primaria y secundaria tiene la obligación de aceptar tus hijos. La educación de tus hijos es un derecho. Ahora, si se está graduando de la primaria o secundaria, tendrás que revalidar sus estudios y para eso sí vas a necesitar constancias, calificaciones y muestras de su nivel. La preparatoria (high school) y la universidad son sistemas aparte.
Documentos de residencia para tu pareja | Consulado
Por experiencia te aviso que si tienes hijos con tu pareja, va a ser mucho más fácil solicitar residencia por medio de ellos que por tí. Por ellos tu pareja no tiene que comprobar ingresos ni historial de trabajo etc.
II. Una vez en México
CURP | Registro Civil o RENAPO
Probablemente ya tienes este número. La página de información de tu pasaporte lo debe decir. Si no, revisa el enlace con tus datos. Si no lo tienes, tendrás que llamar al número de asistencia.
INE | Instituto Nacional Electoral
Puedes tramitar tu INE en los consulados, pero al llegar tendrás que sacar uno nuevo ya que no todos los bancos te aceptan INE con dirección en EU. Lo bueno es que hay oficinas del INE en todo el país y en casi cada barrio. Un requisito que a veces tarda en conseguirse es comprobante de domicilio ya que nadie te renta o vende sin INE y no puedes conseguir INE sin dirección. Ah, pero hay salida. Si puedes ir a la oficina con dos testigos (que tengan su propio INE) y que den fe de que eres quien dices y que vives donde dices, no tienes que proveer comprobante de domicilio.
Estos son los requisitos
RFC | SAT
Tu registro federal de contribuyentes es lo que más se parece al Social Security de EU. Es tu número fiscal. Pero hay varias diferencias. Primero, en México no se guarda tan cuidadosamente el número.
El proceso para obtener tu RFC es personal y te van a tomar huellas digitales, firma, imagen de tus iris (ojos), además te muchos datos. Primero saca to INE y luego ve por tu RFC.
La forma básica de registrarte es como “persona física”. Eso solo quiere decir que eres una persona, ciudadana como cualquiera. Una “persona moral” es una compañía, asociación, o negocio. Consulta a profesionales antes de registrarte.
Licencia de conducir | Secretaría de movilidad
Cada ciudad o municipio tiene su propio sitio de citas y la verdad no es fácil navegar el sistema en linea. Si ya tienes una licencia vigente o cuando menos reciente, con tu número de folio (que aparece cerca de la A de tu licencia) haces una cita para que te den una nueva. Si no tienes licencia vigente o reciente tienes que empezar de cero. Yo traté de tramitar la mía en linea con mi número de folio de 1999 y naranjas, no me sirvió de nada y empecé desde el comienzo.
En la CDMX primero hay que crear una “Llave CDMX” para la que necesitarás tu CURP. Nota que si estás en los Estados Unidos, es difícil navegar este sitio y todos los sitios que forman parte del sistema.
Ya que tengas tu llave, ve a llavecdmx, ve a trámites nuevos y luego a licencia permanente. Descarga la guía de estudio, estúdiala, pasa la evaluación (examen) en linea, sigue los pasos indicados para pagar los $1500 pesos más o menos que cuesta y luego preséntate en persona a tu sucursal con comprobante de que pasaste la evaluación, con comprobante de pago y comprobante de domicilio.
El proceso de establecer tu identidad por medio de trámites y documentos es tardado, complejo y frustrante en cualquier país. Solo recuerda que ya lo hiciste una vez y en un idioma que a duras penas entendías. Y si no fuiste tú, fue alguno de tus padres o parientes. El hecho es de que esto no es nada fuera de este mundo y si te armas de un poco de paciencia y determinación, podrás formar tu identidad legal en México—tu patria, tu tierra, tu gente. ¡Tú puedes!
Haz espacio para el crecimiento
Todo empieza aquí
La confianza no siempre llega con una entrada audaz. A veces, se construye silenciosamente, poco a poco, a medida que nos mostramos tal como somos día tras día. Crece cuando decidimos intentarlo, incluso cuando no sabemos bien cuál será el resultado. Cada vez que actúas a pesar de tus dudas, refuerzas la creencia de que sí puedes. La confianza no consiste en tener todas las respuestas, sino en confiar en que podrás resolverlas sobre la marcha.
La clave para que las cosas sucedan no está en esperar el momento perfecto, sino en comenzar con lo que tienes, en donde estás. Las grandes metas pueden parecer abrumadoras cuando se ven todas al mismo tiempo, pero el impulso se genera a través de acciones pequeñas y consistentes. Tanto si trabajas para alcanzar un hito personal como un sueño profesional, el progreso se logra cuando te presentas con constancia, no con perfección. La acción genera claridad y, con el tiempo, esos pasos hacia adelante se convierten en algo real.
No necesitas hacer cosas intrépidas para alcanzar tus metas, solo hay que estar dispuesto a ir tras ellas. Dispuesto a intentarlo, dispuesto a aprender y dispuesto a creer que puedes hacer más de lo que imaginas. Tal vez el camino no siempre sea fácil, pero el crecimiento rara vez lo es. Lo que más importa es que sigas adelante, sigas aprendiendo y sigas creyendo en la versión de ti en la que te estás convirtiendo.
Convierte la intención en acción
Todo empieza aquí
La confianza no siempre llega con una entrada audaz. A veces, se construye silenciosamente, poco a poco, a medida que nos mostramos tal como somos día tras día. Crece cuando decidimos intentarlo, incluso cuando no sabemos bien cuál será el resultado. Cada vez que actúas a pesar de tus dudas, refuerzas la creencia de que sí puedes. La confianza no consiste en tener todas las respuestas, sino en confiar en que podrás resolverlas sobre la marcha.
La clave para que las cosas sucedan no está en esperar el momento perfecto, sino en comenzar con lo que tienes, en donde estás. Las grandes metas pueden parecer abrumadoras cuando se ven todas al mismo tiempo, pero el impulso se genera a través de acciones pequeñas y consistentes. Tanto si trabajas para alcanzar un hito personal como un sueño profesional, el progreso se logra cuando te presentas con constancia, no con perfección. La acción genera claridad y, con el tiempo, esos pasos hacia adelante se convierten en algo real.
No necesitas hacer cosas intrépidas para alcanzar tus metas, solo hay que estar dispuesto a ir tras ellas. Dispuesto a intentarlo, dispuesto a aprender y dispuesto a creer que puedes hacer más de lo que imaginas. Tal vez el camino no siempre sea fácil, pero el crecimiento rara vez lo es. Lo que más importa es que sigas adelante, sigas aprendiendo y sigas creyendo en la versión de ti en la que te estás convirtiendo.
De pequeños pasos nacen grandes cambios
Todo empieza aquí
La confianza no siempre llega con una entrada audaz. A veces, se construye silenciosamente, poco a poco, a medida que nos mostramos tal como somos día tras día. Crece cuando decidimos intentarlo, incluso cuando no sabemos bien cuál será el resultado. Cada vez que actúas a pesar de tus dudas, refuerzas la creencia de que sí puedes. La confianza no consiste en tener todas las respuestas, sino en confiar en que podrás resolverlas sobre la marcha.
La clave para que las cosas sucedan no está en esperar el momento perfecto, sino en comenzar con lo que tienes, en donde estás. Las grandes metas pueden parecer abrumadoras cuando se ven todas al mismo tiempo, pero el impulso se genera a través de acciones pequeñas y consistentes. Tanto si trabajas para alcanzar un hito personal como un sueño profesional, el progreso se logra cuando te presentas con constancia, no con perfección. La acción genera claridad y, con el tiempo, esos pasos hacia adelante se convierten en algo real.
No necesitas hacer cosas intrépidas para alcanzar tus metas, solo hay que estar dispuesto a ir tras ellas. Dispuesto a intentarlo, dispuesto a aprender y dispuesto a creer que puedes hacer más de lo que imaginas. Tal vez el camino no siempre sea fácil, pero el crecimiento rara vez lo es. Lo que más importa es que sigas adelante, sigas aprendiendo y sigas creyendo en la versión de ti en la que te estás convirtiendo.
Redefine el éxito
Todo empieza aquí
La confianza no siempre llega con una entrada audaz. A veces, se construye silenciosamente, poco a poco, a medida que nos mostramos tal como somos día tras día. Crece cuando decidimos intentarlo, incluso cuando no sabemos bien cuál será el resultado. Cada vez que actúas a pesar de tus dudas, refuerzas la creencia de que sí puedes. La confianza no consiste en tener todas las respuestas, sino en confiar en que podrás resolverlas sobre la marcha.
La clave para que las cosas sucedan no está en esperar el momento perfecto, sino en comenzar con lo que tienes, en donde estás. Las grandes metas pueden parecer abrumadoras cuando se ven todas al mismo tiempo, pero el impulso se genera a través de acciones pequeñas y consistentes. Tanto si trabajas para alcanzar un hito personal como un sueño profesional, el progreso se logra cuando te presentas con constancia, no con perfección. La acción genera claridad y, con el tiempo, esos pasos hacia adelante se convierten en algo real.
No necesitas hacer cosas intrépidas para alcanzar tus metas, solo hay que estar dispuesto a ir tras ellas. Dispuesto a intentarlo, dispuesto a aprender y dispuesto a creer que puedes hacer más de lo que imaginas. Tal vez el camino no siempre sea fácil, pero el crecimiento rara vez lo es. Lo que más importa es que sigas adelante, sigas aprendiendo y sigas creyendo en la versión de ti en la que te estás convirtiendo.